COVID-19 LOS BARCOS ATRACADOS SE DETERIORAN

Embarcación atracada vista desde popa.

COVID 19. LOS BARCOS ATRACADOS SE DETERIORAN

Hoy se cumplen cuatro semanas del Decreto de Estado de Alarma en España por el Covid 19. Desde ese día la flota española de embarcaciones de recreo se encuentra amarrada a puerto. Es sabido por cualquier aficionado a la mar que los barcos en estas circunstancias se deterioran. Es mucho mejor que estén navegando que atracados.

¿QUÉ PUEDE OCURRIR SI EL BARCO NO NAVEGA?

A continuación vamos a enumerar algunas de las averías, quizás las más frecuentes, que le pueden ocurrir a una embarcación por falta de uso. La lista de posibles problemas sería muy extensa, según características y estado de conservación.

Caracolillo adherido al casco de una embarcación.
Caracolillo adherido al casco.

DETERIORO DE LA OBRA VIVA

Las embarcaciones tienen una parte del casco que está sumergida, a la que llamamos «obra viva·». Cuando la embarcación no navega, al igual que podemos observar, en muelles, boyas flotantes, etcétera. Al barco también se le adhiere, verdín, escaramujo o caracolillo marino y otros crustáceos.

Además, un barco suele tener varios orificios en la carena u obra viva, los llamados «grifos de fondo», la función de estos es evacuar aguas residuales al mar o aspirar agua de mar. El más importante es la toma de refrigeración del motor, estos orificios pueden ser obstruidos por el caracolillo debido a la inactividad.

Los grifos de fondo, además de dar servicio al motor, sirven para suministrar agua a los baños y cocina en las embarcaciones de recreo, o como desagües de esto. Por tanto, después de un tiempo quedará putrefacta, el agua retenida en las tuberías interiores del barco

POSIBLES AVERÍAS DEL MOTOR

Una de las posibles averías de la obstrucción por caracolillo del grifo de fondo del motor, puede ser que pasado cierto tiempo con el barco atracado, cuando lo pongamos en marcha, no aspire agua por el circuito abierto de refrigeración, y por tanto, no se refrigere el motor, produciendo un sobre calentamiento del mismo circuito abierto, con consecuencias nefastas para el propulsor.

Las baterías pueden ser otro punto vulnerable. Al no funcionar el motor, el el alternador no gira y por tanto, no se recargan las baterías. Una batería mucho tiempo descargada puede llegar a deteriorarse, hasta el punto de tener que sustituirla, máxime si tienen ya algún tiempo. Incluso en baterías antiguas que puedan estar emanando algo de ácido, al encontrarse en compartimentos cerrados, pueden provocar una deflagración con consecuencias fatales para el barco.

FALTA DE MANTENIMIENTO EN LOS INTERIORES

La humedad se puede apoderar del interior de nuestra embarcación por la falta de ventilación. Cuando entremos pasado un tiempo, lo primero que observaremos será un olor desagradable que lo impregna todo, además del verdín en ciertos materiales.

COVID 19 BARCOS: SOLUCIONES

Hélice de una embarcación con escaramujo.
Hélice con escaramujo.

OBRA VIVA

Para que la embarcación no acumule crustáceos en la obra viva o carena, lo mejor es que navegue con regularidad, como mínimo una vez por semana. La fricción del casco con el agua, junto con la pintura anti-incrustante hace que se vaya desprendiendo lo que se ha adherido al casco.

¿Qué ocurre cuando el barco lleva demasiado tiempo atracado? Pues que al haberse acumulado demasiado material, la fricción con el agua al desplazarse la embarcación no sea suficiente para desprender el escaramujo, además de perder efectividad la pintura anti incrustante. Llegado este punto habría que hacer una varada.

MOTOR

Cuando pongamos el motor en marcha después de cierto tiempo, tendremos que observar si junto con los gases de escape está saliendo agua. Si esto ocurre, es que el circuito de refrigeración está funcionando, es decir aspira agua por el grifo de fondo. Por el contrario, si no vemos salir agua por el escape, una posible solución sería contratar un buzo para que quite el taponamiento, pero esto no nos garantiza la solución, pues el atasco puede afectar al interior del tubo. Entonces la solución sería la varada del barco.

El estado de las baterías, es algo que fácilmente detectaremos al poner en marcha el motor. Si no tienen carga, podemos solicitar a una náutica que las pongan a cargar. Si están deterioradas habrá que proceder a la sustitución.

Algo fácilmente detectable si visitamos la embarcación con regularidad, es detectar por el fuere olor que desprende, si la batería está soltando ácido. Al encontrarse la misma en un departamento cerrado, podría provocar una deflagración con consecuencias fatales para el barco.

Embarcación varada, suspendida por la grúa del puerto.

VARADA DE LA EMBARCACIÓN

La varada de la embarcación tiene un coste elevado: Movimientos con la grúa del puerto, limpieza de fondos y pintura antifouling, como mínimo. Este mantenimiento se suele hacer entre el año y los dos años, si coincide que ya hace bastante tiempo que se hizo la varada, el perjuicio no será tanto. Puede ocurrir que haya propietarios que acaben de realizar el mantenimiento antes del estado de alarma por el Covid 19, ello supondría duplicar el gasto del barco por este concepto.

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